Próximamente

sábado, 10 de marzo de 2018

Adelanto: Capítulo 1 - Lake Silence - Anne Bishop


CAPÍTULO 1

 Vicki


Moonsday, 12 de Juin

No habría sabido del muerto si no hubiera entrado en la cocina en el momento exacto en que mi única huésped estaba a punto de calentar un globo ocular en el microondas.

Hasta ese momento, desconocía que tenía un grito que podía romper un vidrio; No me había cuestionado si un globo ocular se hincharía y explotaría en un microondas como esos malvaviscos con forma animal; y no me había dado cuenta de que mi huésped, Agatha, "llámame Aggie" Crowe, era ese tipo de Crow[1].

Parecía tan normal, si pasaba por alto su puntualidad con el pago de la renta cada semana y el hecho de que había establecido su residencia en El Jumble hace tres semanas y parecía estar disfrutando.

—¡No puedes comer eso! — Intenté sonar firme, como debería hacerlo una humana responsable y propietaria de un negocio. En verdad, soné un poco histérica, y deseé con toda sinceridad haber entrado en la cocina cinco minutos más tarde.

Por otra parte, dado que la cocina era una de las salas comunes en el establecimiento principal, podría haber entrado cuando Aggie estaba a la mitad de su almuerzo, que estoy segura habría sido más angustioso para al menos una de nosotras.

—¿Por qué no puedo comerlo? —Miró al globo ocular que giraba en el pequeño cuenco que estaba ahora sobre el mostrador—. Nadie más lo quiere. Está empezando a ponerse blandito. Y el muerto no lo necesita.

Las palabras me hicieron pasar por alto la evidencia física.

—¿Qué muerto?

—El que no necesita el ojo. — Pequeñas plumas negras brotaron repentinamente en su cabello, confirmando la naturaleza de mi huésped. Iba a tener que volver a trabajar en el contrato de alquiler para que hubiera espacio para fragmentos de información sin importancia como... Ah, dime tú... especie.

—¿Dónde encontraste al hombre muerto?

—En el sendero agrícola que va hacia lo del Hombre Gruñón.

Debería haber señalado que el Sr. Milford no solía mostrarse gruñón, pero se ponía nervioso cuando alguien le quitaba una mordida a todas las fresas maduras o pellizcaba la fruta de sus árboles, ya que él y su esposa necesitaban los ingresos que ganaban vendiendo fruta fresca y conservas caseras. Pero había otras prioridades.

—Muéstrame. —Levanté una mano—. Espera. Y no lo mordisquees.

—Pero...

—No puedes comerlo. Podría ser evidencia.

Sus ojos oscuros se llenaron de reproche.
—Si no hubiera querido cocinarlo porque se estaba poniendo blandito, no habrías sabido sobre el muerto y podría haber tenido el ojo para el almuerzo.

No pude refutar esa afirmación, así que retrocedí hasta que llegué al teléfono de pared en la cocina, y luego marqué el número de emergencia para la estación de policía de Bristol. Bristol era una ciudad humana ubicada en el extremo sur de Crystal Lake. Sproing, el único pueblo humano cerca del Lago Silence, no contaba actualmente con su propia fuerza policial, por lo que Bristol sacó la paja más corta y tenía que responder a cualquiera de nuestras llamadas de ayuda.

—Comisaría de Bristol. ¿Cuál es su emergencia?

—Soy Victoria DeVine del Jumble en Sproing. Una de mis huéspedes encontró un hombre muerto. — Bueno, Aggie era mi única huésped, pero no había ninguna razón para anunciarlo. ¿No?

Empecé a contar y llegué hasta siete antes de que la operadora dijera:
—¿Usted ha visto el cuerpo?

—No, pero mi huésped sí.

—¿Cómo sabe que el cuerpo está muerto?

—Estoy mirando un globo ocular que solía estar unido al cuerpo.

Esta vez conté hasta ocho.

—Enviaremos a alguien. —Las palabras tardaron en llegar, pero al menos fueron dichas y se anotarían oficialmente en algún lugar.

No culpé a la operadora por dudar en enviar a alguien a Sproing, después de todo, el oficial de policía que tuvimos antes de la Gran Depredación del año pasado fue comido, y un par de oficiales que respondieron las llamadas posteriores, provocaron algo en el país salvaje y nunca regresaron a su estación, pero me molestaba el percibir que me culpaba de lo que la policía iba a encontrar. Por otro lado, había retenido un poquito de información.

Solo esperaría hasta que el oficial que acudiera se diera cuenta de que tenía que interrogar a uno de los Terráneos.


* * *


Un poco de información útil. Mi nombre es Victoria me dicen "Vicki" DeVine. Solía ser la señora de Yorick Dane, pero renunciar a mi nombre de casada fue una de las condiciones para recibir bienes valiosos, también conocidos como El Jumble, como parte del acuerdo de divorcio. Aparentemente, a la segunda Sra. Dane, no le gustó la idea de que otra tuviera antes el apellido. Afortunadamente, no parecía tan posesiva con el apéndice vigoroso de Yorick. Podría haberle dicho que otras dos mujeres lo habían tenido antes de que ella tomara posesión. Pero no era probable que mantuviera la exclusividad del apéndice por mucho tiempo, así que dejaría que resolviera las cosas como yo lo hice. Por supuesto, si ella fue una de esas indulgencias, entonces ya conocía los signos y podría ser capaz de cortarlos de raíz. Tal vez por eso, antes de alejarme de Hubb NE, la había visto en el centro de jardinería comprando una podadora de mango largo, del tipo para podar ramas, a pesar de que la había escuchado proclamar en voz alta -la semana anterior- que la jardinería era un pasatiempo para mujeres que no podían hacer otra cosa y que, por lo tanto, no le interesaba.

De todos modos, estuve casada con Yorick Dane, un emprendedor, también conocido como traficante de ruedas, aunque nunca entendí qué tipo de ofertas se rodaban. Decía que yo no tenía una cabeza para los negocios. Finalmente le dije que no tenía cabeza para hacer trampa de ningún tipo. De repente, después de una década de matrimonio, dijo que no estaba cumpliendo las promesas implícitas en mi apellido, lo que significaba que no era ardiente ni sexy. El hecho de que le llevó una década darse cuenta de que yo tenía un metro ochenta y cinco y era una bailarina rolliza regordeta en lugar de una bailarina de un metro setenta con tetas grandes fue algo confuso. Pero una vez que hizo ese descubrimiento, decidió que necesitaba a alguien que lo respaldara, y esa no sería yo.

Así es como llegué a ser la propietaria  de El Jumble. Según la historia que fue murmurada por la familia de Yorick una vez que bebieron demasiado, El Jumble fue concebido y construido por la tatarabuela de Yorick, Honoria Dane, una mujer a la vez visionaria y excéntrica. Ella y sus hermanos recibieron las mismas participaciones en la fortuna de su padre, las acciones se entregaron en el vigésimo quinto cumpleaños de cada uno. La tatarabuela (nunca escuché a nadie referirse a ella por su nombre de pila) había invertido su parte de la fortuna en la construcción de El Jumble. Se suponía que era una comunidad autosuficiente y sustentable. Comenzó su refinado declive casi desde el momento en que la tatarabuela terminó de construirlo.

El Jumble consistía en una gran casa principal de dos pisos, que tenía un apartamento pequeño pero totalmente equipado para el propietario, así como dos suites con baño privado para los huéspedes. También tenía una gran cocina común, un comedor, una biblioteca, una sala social, una oficina para el propietario, varias salas vacías cuyo uso no pude identificar, y una gran área de ducha fuera de la cocina que podía acomodar hasta cuatro personas a la vez, siempre y cuando no fueran tímidas. Además de la casa principal, había cuatro conjuntos de cabañas, cada uno formado por tres cabañas, a poca distancia del edificio principal. Cada cabaña era similar a un mono ambiente con una estancia abierta, sin paredes ni puertas para nada más que el baño. Bueno, las tres cabañas junto al lago que estaban más cerca del edificio principal tenían baños en suite. Las otras nueve cabañas eran un poco más primitivas y un proyecto en curso.

Había acres de tierra que podrían ser utilizados por los... seres… en la residencia; mucho espacio para cultivar alimentos o criar una o dos cabras por la razón que sea, uno podía tener cabras. Incluso había un gallinero, sin gallinas. Probablemente sin algunas otras cosas más, pero si las gallinas no podían pagar el alquiler, no podía permitirme adecuar sus alojamientos. Pero El Jumble tenía una cosa que la aldea de Sproing no tenía: un fácil acceso al lago Silence, que era una masa de agua improvisada en comparación con los otros Lagos Finger. Había una playa pública en el extremo sur del lago, pero pensaba que la playa privada y el muelle de El Jumble eran mucho mejor.

Quienquiera que haya negociado el contrato de arrendamiento original para el uso de la tierra conocía todas las lagunas tortuosas que una persona podría tratar de utilizar para rezonificar / reutilizar / rediseñar la tierra. Pero los términos eran brutalmente simples: era El Jumble, con su número determinado de edificios de un tamaño particular y tantos acres de tierra cultivada (siendo un porcentaje modesto de la superficie total), o nada. La herencia Dane era en realidad los edificios y sus contenidos. La tierra se podía usar solo dentro de los términos del contrato de arrendamiento.

Último bit de información. Sproing es una aldea humana con una población de menos de trescientos habitantes. Como la mayoría, si no todas, de las aldeas en el área de los Lagos Finger, no está controlada por humanos. Claro, tenemos un alcalde electo y un consejo comunal, y pagamos impuestos por el recogido de basura y el mantenimiento de carreteras, y cosas por el estilo. La principal diferencia es esta: en el continente de Thaisia, una ciudad controlada por humanos es un pedazo definido de tierra con límites, y los humanos pueden hacer lo que quieran dentro de esos límites. Pero las aldeas como Sproing no tienen un límite, no tienen esa distancia con los Terráneos. Los nativos de la tierra. Los Otros. Los depredadores dominantes que controlan la mayor parte de la tierra en todo el mundo y toda el agua.

Cuando un lugar no tiene límites, nunca se sabe realmente lo que te está mirando desde afuera.

Lo sorprendente es que no se había reportado ninguna interacción con uno de los Otros en décadas. Al menos alrededor de Sproing. Tal vez los Otros han estado viniendo y comprando camisetas con: "VEN CONMIGO A SPROING o  YO SPROINGER" sin que nadie se diera cuenta, pero a pesar de que la aldea perdió alrededor de un cuarto de sus residentes debido a la Gran Depredación del verano pasado, todos querían creer que los Otros estaban afuera y no nos encontraban lo suficientemente interesantes, o lo suficientemente molestos, para cazarnos y comernos como refrigerios.

Lo que me hizo preguntarme si los Otros llegaban a la ciudad estacionalmente, como turistas. Y eso me hizo preguntarme si todos habían pasado por alto lo obvio, cuando las tiendas se quedaban sin condimentos como salsa de tomate y salsa picante algunos fines de semana, si esa falta de salsa de tomate y salsa picante coincidía con la desaparición de la gente.

Algo para preguntarle a Aggie una vez que hayamos pasado todo el asunto del globo ocular.


[1] Crow: En español Cuervo, lo dejamos así porque en la traducción pierde el sentido de la frase.

7 comentarios:

  1. Muchas gracias ya extrañaba sus traducciones.....una pregunta ¿ Seguirán en algún momento la traducción de hija de sangre de esta autora?

    ResponderEliminar
  2. WOW me encantan los otros !! Van a salir personajes de la anterior serie??

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias! ¿Tienen el archivo en inglés? Podría pasarmelo? Es que me mata la espera... Por fa

    ResponderEliminar
  4. genial, gracias por empezar la traducción, como soy incapaz de leer por capítulos me esperaré hasta que esté completa, eso sí, mordiéndome las uñas ;-)

    ResponderEliminar
  5. Me encanta esta serie Gracias a todas las tarductoras(es)

    ResponderEliminar
  6. hola, gracias por la traducción. me muero por leer el libro , me encanta esta saga

    ResponderEliminar