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domingo, 28 de junio de 2015

Adelanto Prólogo: Hija de Sangre - Anne Bishop


Prólogo 

Terreille

Soy Tersa la Tejedora, Tersa la Mentirosa, Tersa la Loca. Cuando los Enjoyados Señores y Señoras de la Sangre, realizan un banquete, soy el entretenimiento, el que viene justo después de que los músicos han tocado, los ágiles jóvenes han bailado, y los Señores han bebido demasiado vino y demandan para que sus fortunas sean dichas.

—Cuéntanos una historia, Tejedora, — gritan los Señores mientras sus manos pasan sobre las grupas de las sirvientas y los ojos de sus Señoras se posan en los hombres jóvenes, decidiendo quién va a tener el doloroso placer de servirlas en la cama esa noche.

Una vez, yo fui una de ellos, Sangre, como ellos son Sangre.

No, eso no es cierto. No fui Sangre, como ellos son Sangre. Esa es la razón por la que fui quebrada bajo la lanza de los Warlord, convirtiéndome en un cristal que se hizo añicos reflejando sólo lo que pudo haber sido.

Es difícil quebrar a un Enjoyado Varón de Sangre, pero la vida de una Bruja cuelga por el hilo del himen, y lo que sucede en su Noche Virginal, determina, mal que le pese, si será una artesanía completa, o se convertirá en una vasija rota, siempre sufriendo por la parte de ella que perdió. Oh, un poco de magia siempre permanece, lo suficiente para vivir con lo justo y hacer truquillos, pero no la artesanía, no el alma de nuestra especie.

Pero la artesanía se puede reclamar, si uno está dispuesto a pagar el precio.

Cuando era más joven, luché contra ese pasaje final al Reino Retorcido. Mejor estar rota y sana que rota y loca. Mejor ver el mundo y conocer a un árbol como árbol, una flor como flor, en lugar de mirar a través de una gasa de formas grises y fantasmales y sólo ver con claridad los fragmentos de uno mismo.

Así pensaba entonces.

Mientras barajo en el bajo taburete, me cuesta quedarme en el borde del Reino Retorcido y ver el mundo físico claramente por última vez. Coloco cuidadosamente la estructura de madera que sostiene mi enmarañada red, la red de los sueños y visiones, en la pequeña mesa cerca del taburete.

Los Señores y Señoras esperan que les diga su fortuna, y siempre puedo, -no por la magia, sino por mantener los ojos y los oídos abiertos-, decirles lo que quieren oír.

Simple. No hay magia en ello.

Pero no esta noche.

Desde hace días he escuchado un extraño especie de trueno, un llamado distante. Ayer por la noche me entregué a la locura con el fin de reclamar mi artesanía como Viuda Negra, una bruja de los aquelarres Hourglass. Ayer por la noche tejí una red enmarañada para ver los sueños y visiones.

Esta noche no habrá fortunas. Tengo la fuerza para decir esto sólo una vez. Tengo que estar segura de que los que tienen que escuchar, se encuentren en la sala antes de hablar.

Yo espero. Ellos no se dan cuenta. Los vasos se llenan y rellenan mientras lucho para estar en el borde del Reino Retorcido.

Ah, ahí está. Daemon Sadi, del territorio llamado Hayll. Es hermoso, resentido, cruel. Él tiene la sonrisa de un seductor y un cuerpo que las mujeres quieren acariciar y que las acaricie, pero está lleno de una insaciable fría rabia. Cuando las Señoras hablan de sus habilidades de dormitorio, las palabras que susurran son "placer insoportable". No dudo de que sea lo suficientemente sádico para mezclar el dolor y el placer, en partes iguales, pero siempre ha sido amable conmigo, y es un pequeño hueso de esperanza que le tiro a él esta noche. Aún así, es más de lo que nadie le ha dado.

Los Señores y Señoras se inquietan. Por lo general no me toma tanto tiempo empezar con mis pronunciamientos. La agitación y la molestia crecen, pero espero. Después de esta noche, no hará ninguna diferencia.

Ahí está el otro, en la esquina opuesta de la habitación. Lucivar Yaslana, el mestizo Eyrien del Territorio llamado Askavi.

Hayll no tiene aprecio por Askavi, ni Askavi por Hayll, pero Daemon y Lucivar son atraídos uno al otro sin entender el por qué, por lo que las heridas en la vida del otro no los pueden separar. Molestos amigos que han luchado batallas legendarias, han destruido tantas cortes de Sangre que existe el miedo de tenerlos juntos por mucho tiempo.

Levanto mis manos, dejándolas caer en mi regazo. Daemon me observa. Nada de él ha cambiado, pero sé que está esperando, escuchando. Y porque él escucha, Lucivar escucha también.

—Ella viene.

Al principio no se percatan de que he hablado. Entonces los murmullos de rabia comienzan cuando comprenden las palabras.

—Perra estúpida, — alguien grita—. Dime quien me va a amar esta noche.

—¿Que importa? — Respondo—. Ella está en camino. El Reino de Terreille será destrozado por su propia codicia insensata. Los que sobrevivan servirán, pero pocos sobrevivirán.

Me estoy resbalando más lejos del borde. Lágrimas de frustración se derraman por mis mejillas. Todavía no. Dulce oscuridad, todavía no. Debo decir esto.

Daemon se arrodilla a mi lado, con las manos cubriendo las mías. Hablo con él, sólo a él, y a través de él, a Lucivar.

—Los Sangre en Terreille prostituyen las viejas costumbres y hacen una burla de todo lo que somos. — Agito mi mano para señalar a los que ahora gobiernan—. Ellos retuercen las cosas para que se adapten a sí mismos. Se visten y fingen. Llevan Joyas de Sangre, pero no entienden lo que significa ser Sangre. Hablan de honrar la Oscuridad, pero es una mentira. Honran a nada más que a sus propias ambiciones. Los Sangre fueron creados para ser los guardianes de los Reinos. Es por eso que nos dieron nuestro poder. Por eso estamos, todavía,  al margen de las personas en cada territorio. La perversión de lo que somos no puede seguir así. Llega el día cuando la deuda deberá ser saldada, y los Sangre tendrán que responder por en lo que se han convertido.

—Son la Sangre quienes gobiernan, Tersa, — Daemon dice con tristeza—. ¿Quién queda para saldar esta deuda? ¿Esclavos bastardos como yo?

Me estoy resbalando rápido. Mis uñas se clavan en sus manos, le saco sangre, pero no se aleja. Bajo mi voz. Se esfuerza por escucharme.

—La Oscuridad ha tenido un Príncipe por mucho, mucho tiempo. Ahora la Reina está por venir. Puede tomarle décadas, incluso siglos, pero ella se acerca. — Señalo con mi barbilla hacia los Señores y Señoras sentados en las mesas—. Van a ser polvo para entonces, pero tú y el Eyrien estarán aquí para servir.

Frustración llena sus ojos de oro.
—¿Qué Reina? ¿Quién viene?

—El mito viviente, — le susurro—. Los sueños hechos carne.

Su desconcierto es sustituido inmediatamente por un hambre feroz.
—¿Estás segura?

La habitación es una niebla arremolinada. Él es el único que sigue siendo un enfoque nítido. Él es el único que necesito.

—La vi en la red enmarañada, Daemon. Yo la vi.

Estoy demasiado cansada para aferrarme a la vida real, pero obstinadamente me aferro a sus manos para decirle una última cosa.
—El Eyrien, Daemon.

Él mira a Lucivar.
—¿Qué pasa con él?

—Él es tu hermano. Sois hijos de tu padre.

No puedo aguantar más y me sumerjo en la locura que se llama el Reino Retorcido. Me desvanezco, y caigo entre los fragmentos de mí misma. El mundo gira y se rompe. En sus fragmentos, veo a mis otrora Hermanas desbordadas alrededor de las mesas, asustadas y resueltas, y la mano de Daemon casualmente llega, como por accidente, destruyendo la frágil telaraña de mi enmarañada red.

Es imposible reconstruir una red enmarañada. Las Viudas Negras de Terreille pueden pasar escalofriantes años tras años tratando, pero al final todo será en vano. No va a ser la misma red, y ellos no verán lo que vi.

En el mundo gris de arriba, me oigo aullar de risa. Muy por debajo de mí, en el abismo psíquico que es parte de la Oscuridad, oigo otro aullido, uno lleno de alegría y  dolor, de rabia y  celebración.


No es sólo otra bruja que viene, mis tontas hermanas, es la Bruja.

7 comentarios:

  1. Gracias por el prólogo de esta historia, tengo muchas ganas de leer más libros de la autora.

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  2. Me encantou o prólogo, deve ser um excelente livro! Obrigada pelo trabalho.

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  3. Muy bueno el prólogo, estaré al pendiente para cuando lo tengan. Gracias.
    Buena tarde.

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  4. Buena entrada al este nuevo mundo... me quedo a la espera de más.

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  5. wow me llamo mucho la atención espero leerla pronto

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