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viernes, 16 de marzo de 2018

Adelanto: Capítulo 9 - Lake Silence - Anne Bishop



CAPÍTULO 9



Vicki


Sunsday, 13 de Juin

No habíamos dado más de un par de pasos más allá del banco cuando un sedán negro de lujo con vidrios polarizados se deslizó hacia el estacionamiento frente a la estación de policía. Era muy brillante, como si el polvo de la carretera no se atreviera a tocar su superficie. Tal vez usaban una cera especial que repelía la suciedad. Si le preguntara al conductor, ¿me lo diría? Mi pequeño coche verde era más marrón abigarrado en estos días por la conducción por el camino de acceso de grava a la casa principal de El Jumble.

Entonces un hombre salió del asiento trasero.

Él era... Delicioso. Quiero decir, era un helado de doble cucharada con salsa de chocolate y caramelo caliente y una montaña de crema batida, realmente delicioso. Su cabello era más oscuro que los brownies dobles de Ineke, y tenía los ojos más deliciosos de chocolate derretido.

Él me sonrió e intenté acercarme a él, pero el oficial Grimshaw me agarró del brazo y no se movió en absoluto. ¿No sabía que los hombres hermosos nunca sonreían de esa manera a las mujeres rechonchas con el pelo rebelde? Hombre estúpido.

—Soy el abogado de la Sra. DeVine, —dijo Delicioso—. Me gustaría hablar con mi cliente en privado. Podemos usar mi oficina. —Señaló hacia el segundo piso de la estación de policía. Luego le entregó a Grimshaw una tarjeta de presentación.

¿Él era quién? ¿Yo era qué?

—Mierda. —Fue una de esas exhalaciones de Grimshaw, más que palabras habladas.

—No es un defensor público, —dijo Swinn, empujando hacia adelante—. Y ella no puede pagar nada.

Demasiado cierto, especialmente porque alguien robó el fondo de emergencia que había guardado en la caja de seguridad.

—Hablaré con mi cliente en privado, —dijo el abogado Delicioso. Sus ojos ya no se veían como chocolate derretido.

—Entonces puede hablar con ella en la estación. Tenemos un pequeño espacio en la parte trasera solo para eso, —dijo Swinn.

Claro, adelante y sonríe.

—El señor Sanguinati y la Sra. DeVine pueden hablar en la sala principal, si eso es aceptable, —dijo Grimshaw.

Sanguin. . . Oh. Me figuré que no sería un tipo normal.

Entonces...

Grimshaw liberó mi brazo y yo me balanceé en la estación de policía, seguida por el delicioso abogado vampiro.

Tomé uno de los asientos para visitantes. Él trajo la otra silla  y se sentó frente a mí, nuestras rodillas casi se tocaban. Luego se inclinó y tomó mis manos.

—Estás temblando, Sra. DeVine. —Frotó el pulgar sobre mis nudillos. ¿Se suponía que eso debía calmarme, especialmente cuando me miraba como si yo fuera un simple cono de vainilla, pero justo era lo que quería?—. ¿Esos hombres te lastimaron de alguna manera?

—¿Que hombres?

—¿No se siente bien?

Algo lo estaba molestando, y cuando miró hacia la puerta de la estación de policía, comencé a encajarlo todo. Yo no era el crayón más afilado en la caja en este momento, el estrés me pone así, pero como dije, leí un montón de novelas de suspenso, así que finalmente me formulé las preguntas. En los programas de televisión, los buenos se refieren a esto como interferencia no física o intimidación psicológica.

Eso es lo que él quería saber. ¿Estaba temblando su cliente por algo que se le había hecho? El problema era que desarrollé una técnica a lo largo de mi infancia y de mi matrimonio con Yorick, en la que iba a un lugar seguro y secreto en mi mente, un armario con una bata y zapatillas de conejito, un lugar que nadie más podría encontrar. Aún oía lo que me hablaban o decían sobre mí, todavía oía la lista de mis fallas, pero estaba amortiguado por una puerta gruesa. Entonces escuchaba y no escuchaba.

A un minuto de partir alejándome de El Jumble, cerré esa puerta secreta del armario. Así que había absorbido pero no había procesado lo que el detective Sonrisa falsa Swinn me había dicho. No salí del armario hasta que Grimshaw tomó mi mano y entendí que era seguro estar completamente presente otra vez.

Sin querer alejarme, giré la muñeca para mirar el reloj.
—Huh. Ya pasó la hora del almuerzo. Me pongo un poco temblorosa cuando estoy estresada y me olvido de comer. —Y ese día no había comido nada excepto la galleta, lo que no era muy inteligente.

—Espere aquí. —Me apretó las manos y se levantó. Luego hizo una pausa—. No me presenté correctamente. Soy Ilya Sanguinati.

—Mi abogado.

—Sí.

Suspiré.
—Aprecio la oferta. Realmente lo hago. Pero, francamente, Sr. Sanguinati, no podría pagar la manga del traje tan bonito que lleva puesto, y mucho menos sus tarifas por hora.

—Podemos elaborar un plan de pago.

Lo miré fijamente. ¿Un plan de pago? Pude adivinar cuál sería el interés mientras una persona estaba pagando el capital en la factura. Pero... él era tan delicioso. Y, realmente, ¿qué problema con una pinta o dos de sangre entre una chica y su abogado cuando implica tener su cuello mordisqueado por esa boca? Y dado que mordisquear el cuello no es lo mismo que tener relaciones sexuales, estaba bastante segura de poder manejarlo tan bien como las chicas en los romances que leí la semana pasada. Estoy segura de que estaría dispuesta a intentarlo.

Abrió la puerta parcialmente y habló con alguien. Escuché el sonido de Sonrisa falsa Swinn cuando Ilya Sanguinati cerró la puerta y regresó al otro asiento.

—Ahora, —dijo—. Dime cómo llegaste a ser la custodía de El Jumble y lo que sabes sobre el humano que tuvo el mal gusto de morir en tu tierra.

—Estar muerto es más inconveniente para él que para mí, —señalé.

Sus hombros se movieron en lo que podría haber sido un encogimiento de hombros. El movimiento era casi demasiado sutil como para verlo, pero, por lo que sabía, podría haber sido un gesto desenfrenado y salvaje para alguien como él.

Me salteé la parte acerca del apéndice vigoroso de Yorick y le expliqué acerca de recibir El Jumble y algo de efectivo como mi solución al divorcio. Me alegré de dejar Hubb NE (alias Hubbney) ya que quería un nuevo comienzo y esperaba convertir El Jumble en un negocio viable que me permitiera ganarme la vida. El hecho de que la propiedad estaba en el extremo occidental del área de los Lagos Finger era perfecto, ya que estaba a una feliz distancia de Hubbney y mi antiguo esposo.

Culpé del bajo nivel de azúcar en la sangre por no poder sonar tan optimista y descarada como quería. Pero Ilya Sanguinati no giró los ojos ni se burló ni hizo comentarios lindos pero cortantes. Él solo escuchó. Terminé de contarle sobre Aggie y el globo ocular, lo que me llevó a informar sobre el inconveniente hombre muerto, momentos antes de que alguien llamara a la puerta de la estación.

Julian entró.
—No estaba seguro de lo que necesitabas comer, así que supuse. Sándwich de queso a la plancha y un batido de chocolate. Y hay un pequeño tazón de fresas en rodajas porque Helen en el restaurante dijo que deberías comer un poco de fruta con la comida.

—Esto es genial. Gracias.

Julian dejó la comida en el secante del escritorio y sacó la silla del escritorio.

—Ahora, —dijo Ilya Sanguinati una vez que estuvo sentado detrás del escritorio—. Vamos a arreglar esto.

Mi estómago rodó.

Él levantó una mano.
—Tú comes y escuchas. Voy a arreglar esto. Y luego volveremos a El Jumble y echaremos un vistazo al papeleo.

Noté que Julian tomó una posición detrás de mí y un poco hacia un lado cuando los otros hombres entraron a la estación. El oficial Grimshaw ocupó una posición en el rincón más alejado del escritorio. E Ilya Sanguinati se paró frente al escritorio. Era como tener un campo de fuerza hecho de cuerpos masculinos, así que me sentí lo suficientemente segura como para permanecer fuera del armario mental y escuchar mientras comía mi almuerzo.

Muy buen sándwich de queso a la parrilla. Helen no decía lo que hacía para que fueran tan buenos, una mezcla de quesos, creo, pero eran uno de mis alimentos favoritos cuando comía en el restaurante.

El detective Swinn entró, intentando pavonearse. Tenía una actitud arrogante, pero no la estructura para llevarlo a cabo. Más bien como Yorick, tal cual. El gerente del banco fue el último en entrar. Supongo que el otro hombre de la UIC no fue invitado a la fiesta.

—Ahora, —dijo Ilya Sanguinati—. Lleguemos a un pequeño entendimiento.

—La Sra. DeVine tiene que responder algunas preguntas, —dijo Swinn.

Mi abogado ignoró al investigador de la UIC y se centró en el gerente del banco.

—Mientras hablamos, dos de mis parientes que tratan con bancos y asuntos bancarios están en el banco examinando el contenido de todas las cajas de seguridad que tienen los residentes de Albergue Silence. Al igual que la Sra. DeVine, mantenemos una lista detallada de todo lo que permitimos que tenga el banco.

Miré al gerente del banco, luego al pepinillo que había venido con mi sándwich. Eran del mismo color verde.

Empujé el pepinillo hacia un lado y me concentré en el sándwich.

—Otros de mis parientes, los que están más interesados ​​en el comercio y bienes raíces, también están en el banco, retirando los fondos que tenemos depositados.

—P..pero no pueden, —dijo el gerente del banco—. Si retiran tanto...

—El banco ya no será una institución sana y viable. —Ilya Sanguinati sonrió—. También debo informarle que el contrato de arrendamiento del edificio, propiedad de Albergue Silence, no se renovará a menos que se cumplan dos condiciones.

—Pero no hay otro edificio en Sproing que sea adecuado para ser un banco, no sin extensas renovaciones, —protestó el gerente del banco.

—Lo sé. —Esa sonrisa otra vez.

Parpadeé. ¿Había visto una pizca de colmillo?

—¿Cuáles son sus condiciones? — Preguntó el oficial Grimshaw.

—La Sra. DeVine regresará mañana por la mañana y abrirá su caja de seguridad. Si los papeles faltantes y los siete mil dólares perdidos han reaparecido...

—Fueron seis mil dólares, —dijo el gerente del banco.

—Ahora son siete.

Guau. Esto era mejor que el drama criminal que vi por televisión la semana pasada.

Un ligero toque con el dedo en el respaldo de la silla me recordó que se suponía que debía estar comiendo. Pero, realmente, hablaban de derramamiento de sangre sin sangre.

—La segunda condición es que renuncie a su puesto como gerente del banco antes de mañana por la mañana. No mantendrá ningún puesto en este banco. Si se cumplen esas condiciones y no hemos descubierto ninguna discrepancia en nuestras cajas de seguridad, retornaremos suficientes fondos para ayudar al banco a mantenerse solvente.

Ahora mi abogado se dirigió al investigador de la IUC. Pero un movimiento en la ventana llamó mi atención.

—¿Es eso un Sproinger? —Señalé la cara en la ventana—. ¿Se ponen tan grandes?

Ilya Sanguinati miró hacia la ventana, luego a mí.
—No. Ellos están haciendo... Las chicas atléticas hacen este truco durante los eventos deportivos.

—¿Una pirámide? ¿Han hecho una pirámide Sproinger? —Miré al Sproinger. Él-o ella- puso esa cara feliz—. ¿Puedo tomar una foto?

Si salía de esto en una sola pieza, iba a comprar una camiseta de YO SPROINGERS.

Silencio.

—Lo siento, —murmuré—. Desconexión del cerebro con la boca.

—Hay varias personas de pie en la calle tomando fotos, incluyendo a Dominique Xavier, —dijo Julian—. Estoy seguro de que ella te dará una.

—Este negocio bancario no viene al caso, —dijo Swinn—. Hay preguntas sobre por qué el muerto fue atraído a El Jumble.

—Estoy de acuerdo, —respondió Ilya Sanguinati—. Pero ya recibió el informe preliminar del médico forense, por lo que sabe que no hay forma posible de que la Sra. DeVine haya matado a ese hombre.

Más silencio.

—¿Qué lo mató? —Preguntó Grimshaw—. Aseguré la escena pero me sentí aliviado cuando el equipo de la UIC comenzó su investigación.

—Lesión espinal.

—Eso no es de conocimiento público, —dijo Swinn, sonando inseguro de sí mismo.

—Lo es para nosotros. —Ilya Sanguinati me miró—. ¿Terminaste tu almuerzo? Puedes traer el batido contigo.

Incluso Sonrisa falsa Swinn se apartó del camino cuando mi abogado me acompañó a mí y al batido de leche a su lujoso automóvil negro. El conductor, otro Sanguinati a juzgar por su aspecto, me abrió la puerta trasera, e Ilya Sanguinati bloqueó cualquier intento de Swinn de acercarse antes de que nos alejáramos.

—Gracias. —No sabía qué más decir. De acuerdo, sabía algo más que decir—. ¿Por qué estás haciendo esto?

—Has sido amable con Aggie. Eres la primera persona desde Honoria Dane en demostrar algo de comprensión sobre la naturaleza de El Jumble.

—¿Cual es?

Sus ojos habían vuelto a verse como chocolate derretido.
—Que fue construido dentro de un asentamiento Terráneo, con el entendimiento de que el custodio humano ayudaría a los interesados ​​de aprender a imitar correctamente las formas humanas.

Oh. Guau. Eso explicaba algunas cosas sobre Aggie. Ella fue la voluntaria de prueba para ver si era adecuada. Ahora deseaba haber hablado con ella sobre el camisón.

—No hay objeción a que también tengas huéspedes humanos, siempre y cuando sean tolerantes con sus vecinos.

Tomé un sorbo de batido para darme tiempo a pensar.
—¿Todos saben eso sobre El Jumble? ¿Qué es realmente un asentamiento Terráneo?

—¿Durante el tiempo de Honoria? Creo que muchos de los residentes en Sproing lo sabían. Si alguien fuera del pueblo lo entendió... —Hizo ese movimiento sutil del hombro.

Eso explicaba por qué la familia de Yorick siempre decía que la empresa de la tatarabuela era un fracaso. No sabían lo que ella realmente había construido, o el por qué.

Sí, visionaria y excéntrica. Tal vez podría ser como ella cuando sea grande.

Miré por la ventana justo cuando pasamos el cartel del camino Mill Creek, lo que significaba que habíamos perdido el giro de mi ruta. Cuando finalmente bajamos por un camino de ripio sin marcar que estaba bastante segura de que estaba al otro lado del lago, comencé a sentirme nerviosa.

—Pensé que íbamos a volver a El Jumble para mirar mis papeles.

—Todavía no, — contestó Ilya Sanguinati—. Estoy seguro de que esos documentos están en orden, o tanto como deben estar. Vamos a Albergue Silence para que puedas ayudarme a revisar algunos otros documentos.

—¿Qué otros papeles?

Él sonrió, pero había un poco de agudeza allí.

—Los que el muerto llevaba.




7 comentarios:

  1. Cada vez se pone más interesante ��������

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  2. Esto solo me hace querer leer más! ☺

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  3. Madre mia ¡¡¡ Se esta poniendo muy interesante.

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  4. me gusta cada vez más y quiero más jeje
    Muchas gracias!!

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  5. Llamen al solucionador de problemas para que se coma... "Cof, cof" ,quiero decir se beba los problemas.
    Ojalaa aparezca.

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